Manifiesto

El mapa que no existe todavía

Nuestra misión: que la memoria de los lugares no se lleve el viento.

Abrí cualquier aplicación de mapas. Buscá tu pueblo, la zona rural donde veraneabas de chico. Vas a ver carreteras, núcleos urbanos, accidentes geográficos. Pero no vas a ver el camino por donde llevaban el ganado. No vas a ver la fuente donde paraban los troperos. No vas a ver la escuela donde aprendieron a leer tres generaciones y hoy solo queda un tejado hundido.

Esos lugares no están en Google Maps. Están en la memoria de cuatro personas. Y esas personas se van.

Huellas nace para llenar ese vacío. Para que cualquier persona, en cualquier rincón del mundo, pueda decir: «Aquí pasó algo. Aquí hubo algo. Y no quiero que se olvide.»

No necesitás permiso de una intendencia. No necesitás ser académico. No necesitás pagar nada. Solo necesitás estar ahí —o haber estado— y querer dejar constancia.

Un audio de tres minutos. Una foto borrosa. La coordenada de una ruina que ya nadie visita. El nombre verdadero de un cerro que en los mapas oficiales tiene otro nombre. Todo eso es una huella. Todo eso es memoria. Todo eso merece un lugar en el mapa.

El campo se está quedando callado. Dale una voz.

Dejá tu huella en el mapa